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10 Consejos antes de la rehabilitación de fachadas

La rehabilitación de fachadas se tiene que tener en cuenta cuando varios años después de adquirir la vivienda pensamos en renovar la fachada para mejorar nuestra calidad de vida y hay que tener claro para qué lo hacemos.

Ventajas de rehabilitar una fachada de un edificio

 

Las ventajas de rehabilitar la fachada de un edificio son bastante conocidas:

 

A nivel funcional, la incorporación de mejoras en el aislamiento térmico durante la rehabilitación de fachadas suele traducirse en optimizaciones significativas en la eficiencia energética del edificio y, por tanto, en un ahorro notable de la demanda de sistemas de climatización como la calefacción en invierno y aires acondicionados en verano.

Además, en el caso de la rehabilitación de fachadas utilizando la fachada ventilada cerámica Faveker®, la eliminación de condensaciones y la mejora de aislamiento térmico y acústico se traducen en un mayor confort en el interior de la vivienda.

 

A nivel estético, al transformar la apariencia del edificio y aumentar su atractivo visual, aumentamos el valor de la propiedad. Los compradores potenciales suelen tener en cuenta la apariencia exterior al evaluar una propiedad.

En el caso de edificios comerciales como el Centro Comercial Grancasa en Zaragoza, la renovación de la fachada puede reforzar la identidad y mejorar el branding al dar una imagen más moderna y cuidada.

 

 

A nivel estructural, la rehabilitación de fachadas antiguas sirve para abordar problemas constructivos y prevenir daños futuros, con lo que se logra prolongar la vida útil del edificio. Cabe recordar que la fachada es la primera línea de defensa del inmueble contra los elementos atmosféricos.

Una rehabilitación adecuada puede fortalecer la resistencia del edificio a condiciones climáticas adversas, por ejemplo, protegiéndolo contra la humedad. Faveker® incorpora a sus piezas cerámicas para fachada ventilada la tecnología Bioklinker®, que previene la aparición de microrganismos como hongos y bacterias que afectan negativamente a la estética y durabilidad de la fachada del edificio.

 

Además, la cerámica se trata de un material cuya apariencia visual permanece inalterable al paso del tiempo, pues no cambia de color pese a la radiación solar que pueda recibir.

Pasos antes de la rehabilitación de fachadas antiguas

 

Lo que no es tan conocido por cada uno de nosotros son los pasos que hay que tomar antes de llevar a cabo la renovación exterior del inmueble.

Este proceso suele ser significativo y algo más complejo que otras reformas más sencillas como puedan ser un cambio de pavimento o el pintado de paredes interiores y exteriores.

 

La rehabilitación de fachadas involucra a varios gremios profesionales y el proceso completo de inicio a fin suele precisar de varias semanas. En cualquier caso, es aconsejable apoyarse en profesionales cualificados para cada una de las fases, con el objetivo de rehabilitar nuestra fachada correctamente y evitar futuras patologías.

 

 

Inspección inicial: En primer lugar, antes de comenzar cualquier trabajo de rehabilitación de fachadas, debemos realizar una inspección detallada de la fachada para identificar problemas como grietas, humedades, daños estructurales, etc.

Para ello podemos apoyarnos en un arquitecto que además de asesorarnos en esta parte nos asesore también en la elección de materiales para la envolvente y en el cambio de diseño.

En este caso, los estudios de arquitectura pueden a su vez colaborar con en el departamento técnico de Faveker®, que los acompaña en todo el proceso de rehabilitación de fachadas antiguas, desde la modulación de la fachada y la selección del producto más conveniente hasta el seguimiento durante la ejecución.

 

 

Normativas y permisos: El propio arquitecto nos podrá además ayudar con normativas locales y permisos necesarios a tener en cuenta antes de la rehabilitación de fachadas.

En ocasiones estos mismos arquitectos actúan a su vez como agentes rehabilitadores. Esta figura se encarga de gestionar el proyecto de principio a fin, comenzando por su asesoramiento en normativa local y gestión con la comunidad de vecinos, siguiendo la redacción del proyecto y el control de la ejecución de obra y continuando por la elaboración de la documentación necesaria para lograr acceso a las subvenciones pertinentes.

Es decir, los agentes rehabilitadores son especialmente útiles cuando queremos un proyecto “llaves en mano” en el que un único profesional se encargue de todo lo necesario para la elaboración de la documentación, el seguimiento de la obra de rehabilitación y la coordinación con los distintos profesionales involucrados.

 

Subvenciones: En muchos lugares existen programas de subvenciones y ayudas económicas para fomentar la rehabilitación de fachadas y la mejora de la eficiencia energética de edificaciones.

Estos programas son implementados a nivel local, regional o nacional, y su disponibilidad y condiciones pueden variar considerablemente según la ubicación. Es aconsejable consultar con autoridades locales y hacer seguimiento de los programas regionales y nacionales, disponibles habitualmente durante un plazo determinado de tiempo.

Con la ayuda mencionada del agente rehabilitador será más fácil acceder a este tipo de fondos públicos para rehabilitar nuestra vivienda.

INFORMACIÓN SOBRE AYUDAS A LA REHABILITACIÓN DE EDIFICIOS

Presupuesto: Es fundamental hacer un cálculo del importe total de la inversión que vamos a llevar a cabo.

La rehabilitación de fachadas va más allá de un cambio de materiales y su instalación. Los estudios previos, permisos y posibles imprevistos deben de ser tenidos en cuenta también para hacer una previsión de costes.

 

Selección de materiales: Cuando rehabilitamos una fachada tenemos el deseo de que tanto su nuevo aspecto como sus nuevas propiedades perduren el paso del tiempo.

Para ello, es clave elegir materiales de alta calidad y duraderos que se adapten al estilo arquitectónico de la fachada. Es fundamental considerar también materiales resistentes a la intemperie y de bajo mantenimiento.

La fachada ventilada cerámica Faveker® es un ejemplo de solución resistente con infinitas posibilidades estéticas y mantenimiento casi nulo.

CONSULTAR FACHADA VENTILADA FAVEKER

Profesionales cualificados: Como hemos mencionado con anterioridad, la mano de obra es tan importante como el propio material.

Por tanto, contratar profesionales cualificados y con experiencia en rehabilitación de fachadas, como arquitectos, ingenieros estructurales, contratistas e instaladores especializados, permitirá sacar el máximo provecho a nuestro proyecto de renovación.

 

Planificación del tiempo: Debemos establecer un cronograma realista para la rehabilitación de fachadas y darnos margen para imprevistos relacionados con factores como las condiciones climáticas y la disponibilidad de los profesionales y materiales.

 

Reparación de daños estructurales: en ocasiones, cuando estudiamos la rehabilitación estética de nuestra vivienda descubrimos daños estructurales que han aparecido con el paso del tiempo.

Su reparación suele suponer un coste que no teníamos previsto originalmente, pero debemos incluirlo en el presupuesto y abordarlo adecuadamente antes de proceder con la actuación exterior. Con ello, evitaremos que estos daños estructurales puedan afectar al nuevo material para fachada que instalemos.

 

Aislamiento térmico y acústico: la rehabilitación de fachadas es una oportunidad única para aplicar mejoras en el aislamiento térmico y acústico durante la rehabilitación que mejoren la eficiencia energética y el confort interior.

Mantenimiento futuro: Planifica y establece un programa de mantenimiento regular para asegurar que la fachada se mantenga en buen estado a lo largo del tiempo.

Existen materiales como la cerámica para fachada ventilada Faveker® que gracias a su tecnología antibacteriana Bioklinker® reduce la necesidad de mantenimiento al mínimo.

 

Cada proyecto de rehabilitación de fachada es único, y estos pasos pueden variar según la naturaleza específica de la fachada y los objetivos del proyecto.

Pero todos los proyectos tienen algo en común: el apoyo en profesionales, la gestión ordenada y planificada y la selección de materiales óptimos que se traducen en resultados exitosos con los que el nuevo diseño de nuestra fachada sea duradero y atemporal.